La ganadería - Los cerdos
La mayoría de las familias de las comunidades estudiadas se dedican a la crianza de cerdos. Sin embargo, generalmente esta actividad no se practica bajo ningún manejo técnico, los chanchos no son estabulados, no se realiza ningún control sanitario, los animales se crían sueltos, enfermos, contaminando el entorno inmediato de las familias. No es difícil observar a los chanchos alrededor de las fuentes de agua y junto o dentro de las casas, situación que pone en riesgo la salud de las personas.
En la época de invierno, las piaras de cerdos salen al bosque, allí pasan aproximadamente 6 meses gracias a que la abundancia de alimento les permite engordarse y reproducirse, lo cual resulta ventajoso para los dueños, ya que estos no les demanda gastos para la crianza. Dependiendo de la suerte, algunos animales regresan con crías, y otros listos para la venta; en otros casos, la presencia de pumas o enfermedades propias del bosque y de la zona provocan la muerte de los animales y por ende pérdidas considerables a los campesinos.
La época de verano es la más dura para estos animales, debido a que los dueños no tienen suficiente dinero para el alimentos de los animales. Los chanchos se mantienen enfermos y raquíticos, situación que no permite a las familias aprovecharlos para la venta o para el consumo. Raras son las veces en que un cerdo se engorda o se alimenta de forma debida en el verano; normalmente, esto sucede cuando se acerca una celebración familiar. Lo que hacen los campesinos es mantenerlos con un poco de maíz a fin de que aguanten hasta la llegada del siguiente invierno.
Los campesinos no están conscientes de las consecuencias de este tipo de crianza, y como veremos mas adelante, junto a la falta de agua e infraestructura sanitaria básica, y a la falta de programas de prevención y control de enfermedades, las condiciones precarias de la crianza de chanchos representan una amenaza peligrosísima para las comunidades.
Un aspecto que no permite el mejoramiento de los sistemas productivos en general, es que no existen fuentes de crédito. En emergencias, los campesinos se ven obligados a acudir a los chulqueros, que les prestan dinero con intereses de hasta el 10% mensual.